74.- Ir a la consulta de flores de Bach
A manera de Prólogo:
La experiencia completa es demasiado íntima e introspectiva para ser contada a detalle. No solo porque no estoy dispuesta a exponer ante el público (las tres personas que leen este blog) que tan socialmente inadecuada soy, sino porque estoy convencida que nadie terminaría de leer tamaño fandango emocional que me cargo.
Flores de Bach es una terapia de medicina alternativa mediante la cuál a través de correspondencias electromagnéticas y profunda introspección del ser, uno puede sanar males físicos y emocionales.
De acuerdo a las teorías de esta corriente, todas las cosas en el mundo vibran a determinada frecuencia, y el Dr. Edward Bach descubrió que los niveles vibratorios de ciertas flores pueden contrarrestar los niveles negativos que producen algunos de nuestros males (dolor de cabeza, ansiedad, catarro, y mal de amores, entre otros.)
De acuerdo a las teorías de esta corriente, todas las cosas en el mundo vibran a determinada frecuencia, y el Dr. Edward Bach descubrió que los niveles vibratorios de ciertas flores pueden contrarrestar los niveles negativos que producen algunos de nuestros males (dolor de cabeza, ansiedad, catarro, y mal de amores, entre otros.)
Durante una sesión terapéutica con Flores de Bach, sucede lo siguiente:

1.- Enumeración de todo malestar físico y tragedia emocional padecidos por el paciente.
2.- Elección de algunas Flores a partir de una imagen del conjunto, con la finalidad de diagnosticar con mayor precisión el tratamiento adecuado.
3.- Limpieza de aura/ Restauración de chakras.
4.- Prescripción en gotas de fórmula personalizada.
*(paciente) (terapeuta)
Con la finalidad de mantener la amenidad y ligereza del blog, no quisiera hacer mucho énfasis en la calidad del estado de conciencia en el que me encontraba antes de la consulta. Bástese con saber que las palabras odio, coraje y frustración fueron mencionadas una considerable cantidad de veces durante 2 de las 3 horas que duró la sesión.
Si comento lo anterior entonces, es porque al momento de salir de la consulta entendí un poco lo que significa eso de "estar en sintonía con el mundo". Dicho en palabras mas honestas: a pesar del sol cancerígeno, la posibilidad de tener que tomar dos camiones (uno ruta chakalera), la realidad de que preferí caminar de Coronel Romero hasta Carranza antes que subirme al camión ruta chakalera, el sol cancerígeno de nuevo y la innegable grosería de que el camión ruta no chakalera no se detuvo cuando le hice la parada, yo estaba exactamente donde tenía que estar, y todo era perfecto tal como era.

La única circunstancia medio fastidiosa es que como las gotas son mágicas, no pueden estar sobre superficies blancas, de metal o barnizadas, deben mantenerse a más de metro y medio de cualquier electrónico (celular también), está prohibido traerlas en la bolsa, deben mantenerse en un lugar fresco, ¡y'ora si que no les puede dar ni el sol!
A todo esto, la razón por la que decidí sobrellevar este tratamiento, fue porque reconocí en varias de las premisas elementos puramente Jungianos, (sobre todo el descenso a las sombras, de lo cuál hablaré en mi próximo post referente, (ya que por supuesto seguiré registrando efectos y avances a pesar de que el objetivo ya fue realizado)). Y como todos sabemos, todo lo que tenga que ver con Jung está rankeado en nivel CHOCOLATE.
Por último, se hace mención de la auto-entrega de una Estrella Dorada Ultra Fugaz, por mi primer tarea cumplida. ¡Si trabajó!

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