Tengo la aparentemente mala tendencia de considerar aquellos comentarios emitidos por Terceros, carentes de información relevante y buen juicio. Si bien la anterior aseveración dista de ser diplómatica, debe ser expresada en honor a la verdad. A Mi Veldá, al menos.
No obstante, he notado que dicho comportamiento resulta mortificamente para televidentes aledaños... por lo que en aras de la sana convivencia interpersonal he decidido: No hacer comentarios en voz alta replicando a las estupideces que dicen en la tele durante un mes.
Siendo que, para formar un hábito hay que llevarlo a cabo durante 21 días seguidos; estimo pues, que al final del mes, esta conducta habrá sido eliminada por completo. Y, si, dicha teoría fallase ¡al menos les habré garantizado un mes de paz a mis compañías televisivas!

No hay comentarios:
Publicar un comentario